Arxius | gener, 2019

El abolicionismo invisibilizado y un sistema prostitucional muy agradecido

31 gen.

por Cruz Leal

Publicado originalmente en Tribuna Feminista (31.01.2019)

Ha vuelto a suceder, esta vez en Valencia. Un fin de semana primaveral, una ciudad con las avenidas repletas de naranjas y un grupo de seiscientas mujeres estallan una mascletá que será el preludio de toda la pirotecnia  que va a continuar en cada una de las asambleas territoriales y en la próxima asamblea general. Las mujeres abolicionistas no vamos a aceptar que nos impongan la mercantilización de nuestros cuerpos para la prostitución o el alquiler de vientres, sin pelear. Vamos a defender nuestra causa como posible y legítima. Vamos a defender nuestro derecho a no ser prostituidas y nuestro derecho a ser consideradas personas y ciudadanas en igualdad, pese a quien pese.

En el V Encuentro Estatal de preparación del 8M de este año el feminismo ha demostrado ser un movimiento vivo, empapado de realidad y atravesado por la misma dualidad que impera en la sociedad. Para aquellas personas que no estuvieron hay que decir que la organización logística del encuentro fue impecable lo que tiene un gran mérito, pero esto no puede ocultar que la organización “ideológica” fue un desastre.

Antes de pasar a la curiosidad de los hechos hay que situarse en el contexto que determina la realidad de cada día. En este momento unas élites automarginadas de la sociedad y  obcecadas por su propia codicia nos imponen una lógica destructiva de la razón social y la convivencia. Nos dirigen sin tapujos hacia el retroceso y la imposición de la esclavitud como sistema económico de expropiación y acumulación. Exigen que salgan al mercado, en la categoría de productos, millones de personas a las que dan por desechables y las condenan a sobrevivir de lo único que poseen, sus cuerpos. Las mujeres aberramos la prostitución y la ciudadanía es abolicionista, aunque no tenga conciencia de ello, y ese es el motivo por el que los millones de mujeres condenadas no salimos corriendo a los burdeles para acatar  su mandato. Nos tienen que obligar y en ello ponen su afán.

Ciertos partidos que se dicen de izquierdas reproducen la misma dualidad entre sus cúpulas y dirigentes, elitistas e hipócritas en connivencia con el sistema prostituyente que nos dejan a la totalidad de las mujeres a los pies de los caballos, y unas bases ojipláticas que sienten como se les impone la desesperanza y suman su rabia a todas las que llevan acumuladas. Una vez implantado el sistema prostituyente como algo bueno y legítimo ninguna mujer quedará a salvo del mismo. Ciertas élites de “izquierdas” han aceptado de buen grado la introducción ideológica del neoliberalismo y ven con agrado la implementación del programa político de Ciudadanos; legalizar y naturalizar la prostitución como un trabajo cualquiera y legalizar la compra venta de niños. Mercantilizar el cuerpo de las mujeres les parece apropiado porque las clases populares siempre somos un engorro y desbaratamos sus idealizaciones sociales de unicornios imponiendo una realidad fea que les obliga a pensar. Frente a las cúpulas dirigentes la mayoría de sus bases (las que les quedan) se han pegado de bruces con un ofrecimiento que no les interesa, nadie tiene interés en prostituirse y tampoco lo desean para sus hijas y mujeres. A pesar de lo cual siguen con el programa de la insistencia cínica hasta imponer la mercantilización del cuerpo como innovación y emprendeduría. Por esta razón no se cortan en publicitar la prostitución y colaborar siempre que pueden con sus agentes de marketing  a los que dan representación preferente en actos públicos con el empeño de acostumbrarnos a su presencia y naturalizar su actividad y objetivos.

Estas supuestas izquierdas que nunca fueron feministas y cuya misoginia siempre fue evidente han entrado en el movimiento feminista como un elefante en una cacharrería e intentan hacer del mismo su caladero de votos. Poco les importa el movimiento o su propia filosofía política, lo importante es el control y arrimar el ascua a su sardina.

Estas supuestas izquierdas que nunca fueron feministas y cuya misoginia siempre fue evidente han entrado en el movimiento feminista como un elefante en una cacharrería e intentan hacer del mismo su caladero de votos. Poco les importa el movimiento o su propia filosofía política, lo importante es el control y arrimar el ascua a su sardina. Desde hace tiempo se han situado en la cúspide del movimiento feminista y funcionan con sus propios objetivos partidistas; establecer jerarquías y sus representantes en las cúpulas; imponer consensos y líneas rojas acordes a sus objetivos partidistas; cuestionar la propia filosofía política feminista, de la que desconocen todo; negación de las mujeres como sujeto político del feminismo y sustituirnos por lo que esté más a mano; disolución de todos los principios feministas en un magma pringoso de “ismos” disolventes y causas imposibles de abordar para un solo movimiento, algo así como abrumarte de objetivos imposibles de manera que todo quede tan diluido que pierda por completo su significado; y por último control, mucho control , reproduciendo sus escalas de mando y organización.

Pues justamente todo lo anterior se reprodujo en el mencionado V Encuentro Estatal para el 8M. Nada más iniciar la jornada de trabajo se nos recordó el código ético de buenas prácticas feministas con los valores de independencia frente a partidos y sindicatos, la imparcialidad o la honradez entre otros. No habíamos llegado a media mañana cuando el código ético salto por la ventana y todo estalló en pedazos. Lo que más estalló fue el sacrosanto consenso. Consenso fue el nombre que escogieron para imponernos todo aquello que debíamos aceptar sí o sí.

Paso a relatar los hechos; repartidas cada cual en su comisión de trabajo justo en la denominada laboral un grupo de casi cien mujeres estalla en cólera cuando una representante del que dice ser un sindicato, OTRAS, pide la palabra e inicia su discurso. Casi cien mujeres gritan pidiendo abolición de la prostitución y al grito general de fuera, fuera  y con golpes en las mesas quieren callar a la mujer que ha empezado a hablar, la cual empieza a llorar, estrategia que le da excelentes resultados. El motivo de la indignación es que la mayor parte de las mujeres reunidas no acepta que se mencione la prostitución como un trabajo deseable, sino como violencia y explotación. Tampoco aceptan la categoría de trabajadora sexual y tanto la mujer que ha pedido la palabra como las moderadoras, relatoras, y representantes de la organización siempre se refieren en estos términos, lo que enciende las iras de todas las presentes en la sala. Después de un buen rato de gritos y barullo se da por finalizada la sesión y se guardan los turnos de palabra.

La cuestión se vuelve intolerable cuando habilitan una sala en la que solo la representante de OTRAS va a poder hablar. Todos los turnos de palabra de la mañana los han anulado sin explicación alguna.

En el trabajo de las comisiones después de la comida todo continúa con normalidad hasta que finaliza la sesión en la laboral y las representantes de la organización nos comunican que se cederá de nuevo la palabra a la persona que viene en representación del supuesto sindicato. Vuelve a estallar la cólera, porque continúan con las mismas provocaciones en las menciones y discurso. La cuestión se vuelve intolerable cuando habilitan una sala en la que solo la representante de OTRAS va a poder hablar. Todos los turnos de palabra de la mañana los han anulado sin explicación alguna.

En nuestro caso, teníamos el turno siguiente y llevábamos un comunicado de una hoja de dos minutos de lectura que mostramos. Se nos dice en tono amenazante y con formas gansteriles que no quieren escucharnos y que no nos van a dejar hablar. La sala reúne poco más de veinte personas, de las cuales unas diez son el grupo de marketing prostitucional de OTRAS luciendo sus camisetas publicitarias. El resto son algunas abolicionistas y de la organización, mitad y mitad. Resulta significativo que fuera de la sala había cerca de cien mujeres de varias comisiones y no entraron a escuchar los lamentos del discurso que tenían preparado; una carga general contra las abolicionistas por lo mal que las habíamos tratado; una carga contra los sindicatos mayoritarios; y la publicidad de su sindicato en la que incluyen papeles para todas(legalizar sus situación)y mucha atención porque las trabajadoras sexuales necesitan que ellas les representen y ayuden y así se lo han hecho saber (sic).

algunas compañeras en el hall de la entrada intentan hacerse a sí mismas una foto con pancarta y eslogan en contra de la mercantilización de las mujeres y son agredidas por mujeres de la organización, forcejean por la pancarta y les borran las fotos

Mientras esto sucede algunas compañeras en el hall de la entrada intentan hacerse a sí mismas una foto con pancarta y eslogan en contra de la mercantilización de las mujeres y son agredidas por mujeres de la organización, forcejean por la pancarta y les borran las fotos (más sic). En la hora de la comida el grupo de marketing de OTRAS pudo grabar una performance con banderas y signos de censura sin impedimento alguno (doble sic).

Y llegamos al domingo, en el plenario; se impide el debate y se sustituye por la recogida de comentarios por escrito que van pasando de mano en mano hasta que llegan a la lectora. Al final estalla la queja porque entre tantas manos filtrando hay comentarios que se pierden y no aparecen por ningún lado y en otros se cambian los términos. Se encienden los ánimos y se empieza a preguntar en voz alta, cada vez que se pregunta por lo sucedido el día anterior  se inician cánticos organizados de eslóganes para acallar las quejas. Las quejas no solo tienen que ver con el hecho de que no se han recogido en las conclusiones nada de lo sucedido el día anterior, sino que además continúan con la provocación de hablar de trabajo sexual y trabajadoras sexuales. El sentimiento de indignación estalla cuando una de las asistentes consigue alzar la voz y señala la necesidad de hablar en algún momento sobre las mujeres prostituidas, el auditorio se viene arriba y baten palmas. Ninguno de estos sucesos son recogidos en acta alguna.

Incapaces de aceptar que hay una discrepancia entre algunos de sus planteamientos y el sentir de la sala, durante el descanso recogen todas las hojas que habíamos dejado en los asientos en los que se recogía el escrito que no nos dejaron leer el día anterior y que dejo aquí.

Esta fue nuestra realidad vivida. Cada cual cuenta la feria tal y cómo le va en ella. Pero lo que me interesa destacar es el hecho que en todo momento nos hacían callar aludiendo a una especie de dios desconocido; el consenso. Al parecer ese consenso consistía en no hablar de la explotación sexual y reproductiva, de excluir la vulneración de los derechos humanos de las mujeres, de no utilizar  tan siquiera la palabra prostitución y sobre todo de no aludir en ningún momento al abolicionismo, a las abolicionistas, a sus políticas, alternativas o propuestas. El consenso era el de impedir hablar de la realidad, de una actividad embrutecedora y su multimillonario negocio. El consenso sobre este asunto es ya muy viejo y está presente en todas las asambleas, de hecho fue lo que motivó el conflicto el 20 de enero en Ca la Dona y según se comenta ha sucedido habitualmente en todos los territorios.

Este consenso es el empeño de un sistema neoliberal que se esfuerza en imponer la prostitución o el alquiler de vientres como salida laboral, disfrazando su esclavitud. Y es defendido a dentelladas por grupos políticos que se dicen de izquierdas, introducidos en el movimiento feminista con sus maneras autoritarias y que en su cazurrería nos imponen un futuro sin esperanza. ¿Puede alguien imaginar un Primero de Mayo en el que no se denuncie la explotación laboral para no romper el consenso con la patronal?

se dio trato de favor a las representantes de un supuesto sindicato que está pendiente de decisión judicial y se aceptaron su publicidad, su discurso y lenguaje, se aceptó sin tapujos que pudieran defender su negocio. Y su negocio consiste en defender y vivir del sistema prostitucional

Estábamos reunidas casi seiscientas mujeres para preparar el 8 de marzo y en ningún momento en las conclusiones finales aparece mencionada la palabra mujer trabajadora, tampoco la palabra mercantilización. De hecho la palabra mujer también ha desaparecido y ha sido sustituida por migrantes o racializadas para referirse a mujeres de otros países y de otras etnias ¿acaso no son mujeres? La palabra mujer desaparece en general y se sustituye por feminista, ¿hemos de suponer que todas lo somos o que el resto no existen? Las menciones a la lucha, la reivindicación, el conflicto, la clase social, han sido eliminadas por arte de birli-birloque, seguro que surgieron en las diferentes comisiones pero las han hecho desaparecer por consenso.

También por consenso se dio trato de favor a las representantes de un supuesto sindicato que está pendiente de decisión judicial y se aceptaron su publicidad, su discurso y lenguaje, se aceptó sin tapujos que pudieran defender su negocio. Y su negocio consiste en defender y vivir del sistema prostitucional  que mercantiliza los cuerpos de las mujeres.

En todo momento nos preguntamos quién o quiénes decidieron dicho consenso. Quiénes, cómo y por qué decidieron que solo las representantes de OTRAS pudieran tomar la palabra. Dónde están las actas que acrediten esas decisiones, dónde figuran los nombres de las asistentes, y los debates y conclusiones.

Nos preguntamos también de dónde ha salido este feminismo que ignora la existencia de la mujer trabajadora y su historia, que le roba hasta el día de su propia representación y reivindicaciones para transformarlo en una fiesta del exotismo banal e inofensivo. Nos preguntamos por qué tenemos que aceptar que nos hayan vendido al mercado con el convencimiento de que ellas nunca serán prostituidas, ni sus hijas tampoco. Por qué  tenemos que aceptar que solo nosotras, las mujeres trabajadoras cada vez más a precario (las que limpiamos sus casas, cuidamos de sus mayores… siempre con salarios de miseria) tenemos que ser negadas y silenciadas y aceptar de buen grado alquilar nuestros vientres, vender nuestros hijos y satisfacer las braguetas de sus preciados puteros a los que tanto dignifican y protegen en su derecho a la explotación.  Cómo pueden ser tan cerriles y empeñarse en imponer un negocio embrutecedor y salvaje que ya nadie puede negar porque salta a titulares cada día.

Cualquier sociedad necesita valores políticos y sociales para poder convivir y éstos reflejan aquello que definimos como persona, su humanidad, dignidad y libertad. No hay ningún debate entre abolición y legalización o regulación de la prostitución, es imposible. Nuestra sociedad decidió hace poco más de cien años que no acepta la esclavitud, un sistema económico y social que nos expropia de todo, incluso nuestra propia humanidad. No podemos consentir que nos impongan el retroceso en los logros y consensos sociales en base a una posmodernidad indiferente y cínica colonizada por la estulticia hasta en su propio sentir, alienada en su falta de empatía. No podemos legislar en base a las preferencias individuales o los intereses de una industria que no crea ningún beneficio social y que atenta contra la propia sociedad. La prostitución es un sistema de explotación, violencia y esclavitud y como tal puede ser abordado, es un problema complejo, pero no imposible igual que la pobreza que la sustenta. El planteamiento abolicionista es tan revolucionario  y necesario ahora como lo fue en el siglo XIX.

Comunicado de la Plataforma respeto a los hechos en Ca la Dona durante la asamblea de organización de la huelga feminista del 8 de marzo 2019

28 gen.

El pasado domingo 20 de enero de 2019, en el marco de la preparación de la huelga feminista del 8 de marzo, varias compañeras feministas abolicionistas sufrieron violencia verbal, insultos y persecución dentro de Ca la Dona, cómo ha explicado Cruz Leal, del Foro Feminista de Barcelona, en este texto.

Como Plataforma catalana por el Derecho a No ser Prostituidas somos conscientes de las dificultades de que se escuchen las voces feministas abolicionistas dentro del Espacio de Ca la dona, del que varias de nosotras somos socias.

No compartimos que ese espacio, que se desea plural y diverso, no incluya en su seno  la crítica feminista a la prostitución como una clara violencia machista. Esta posición forma parte del movimiento feminista y tiene que poder estar presente en ese espacio feminista, si es que realmente Ca la dona es un espacio de feminismoS y no únicamente de una sola corriente  de pensamiento. Somos plenamente conscientes de que en Ca la Dona mayoritariamente se defiende la institución de la prostitución y el neo-lenguaje de “trabajo sexual”. Esta posición no ha sido nunca consensuada de forma democrática ni a través de ningún debate amplio. Can la Dona se ha manifestado públicamente en este sentido, por ejemplo firmando el 2016  la carta abierta del grupo “Prostitutas Indignada”  “Nosotras no, carta abierta al abolicionismo”, un texto lleno de despropósitos sobre lo que significan las reivindicaciones feministas abolicionistas, rebatido  por Pilar Aguilar (y publicado en nuestro blog). Nunca supimos, a pesar de preguntarlo, en qué espacio de decisión de Ca la Dona se decidió firmar colectivamente la carta en cuestión. Creemos que Ca la Dona hace años que está cooptada por un sector feminista que no cuestiona las reivindicaciones del lobby proxeneta, sino que, por el contrario, las comparte.

Desde hace años, varias miembras de la Plataforma hemos intentado expresar nuestras posiciones dentro de este histórico espacio feminista de la ciudad de Barcelona, viviendo situaciones desagradables  como consecuencia de nuestras convicciones feministas. El punto de violencia al cual se llegó el pasado domingo, es del todo punto intolerable. Reafirmamos nuestra convicción que este debate tiene que ser resuelto de manera pacífica. Estamos en contra de hacer de la prostitución un tema tabú del cual no se pueda hablar dentro del feminismo. Estamos contra la “ley del silencio” respeto de esa institución profundamente misógina y patriarcal. Necesitamos una profunda reflexión y un giro del feminismo ante la amenaza de una derecha y de una extrema derecha que hacen bandera de los vientres de alquiler y del machismo de puticlub.

Plataforma por el Derecho a No ser prostituidas, 24 de enero de 2019

Comunicat de la Plataforma respecte els fets de Ca la Dona durant l’assamblea d’organització de la vaga feminista del 8 de març

24 gen.

El passat diumenge 20 de gener de 2019, en el marc de la preparació de la vaga feminista del 8 de març, vàries companyes feministes abolicionistes van patir violència verbal, insults i persecució dins de Ca la Dona, com ha explicat Cruz Leal, del Foro Feminista de Barcelona, en aquest text.

Com a Plataforma catalana pel Dret a No ser Prostituïdes som conscients de les dificultats de fer entendre les veus feministes abolicionistes dins de l’Espai de Ca la Dona, del qual vàries entre de nosaltres en som sòcies.

No compartim que aquest espai, que es vol plural i divers, no inclogui en el seu si la crítica feminista a la prostitució com una clara violència masclista. Aquesta posició forma part del moviment feminista i ha de poder ser present en aquest espai feminista, si és que realment Ca la Dona és un espai de feminismeS i no únicament d’una sola corrent de pensament. Som plenament conscients que Ca la Dona és un espai que majoritàriament defensa la institució de la prostitució i del neo-llenguatge del “treball sexual”. Aquesta posició no ha estat mai consensuada de forma democràtica ni a través de cap debat ampli. Ca la Dona s’ha manifestat públicament en aquest sentit, per exemple signant el 2016 la carta oberta del grup “Prostitutas indignadas” “Nosotras no, carta abierta al abolicionismo”, un text ple de despropòsits sobre què signifiquen les reivindicacions feministes abolicionistes, respòs per Pilar Aguilar (publicat al nostre blog). Mai no vam saber, tot i preguntar-ho, en quin espai de decisió de Ca la Dona es va acordar signar col·lectivament aquesta carta en qüestió. Creiem que Ca la Dona fa anys que està cooptada per un sector feminista que no qüestiona les reivindicacions del lobby proxeneta, sinó que ben al contrari les comparteix.

Des de fa anys, vàries membres de la Plataforma hem intentat portar les nostres posicions dins d’aquest espai feminista històric de la ciutat de Barcelona, vivint situacions desagradables degut a les nostres conviccions feministes. Al punt de violència al qual s’ha arribat avui és intolerable. Reafirmem la nostra convicció que aquest debat ha de ser resolt de manera pacífica. Estem en contra de fer de la prostitució un debat tabú del qual no es pot parlar dins del feminisme. Estem contra la llei del silenci respecte aquesta institució profundament misògina i patriarcal. Necessitem una profunda reflexió i un gir del feminisme davant l’amenaça d’una dreta i d’una extrema dreta que fan bandera dels ventres de lloguer i del masclisme de puticlub.

Plataforma pel Dret a No ser prostituïdes, 24 de gener de 2019

“Avances y retos de futuro en la lucha contra la trata y la explotación sexual de mujeres y niñas” – Madrid, 4-5 febrer 2019

23 gen.

Tendrán lugar los días 4 y 5 de febrero en Madrid, salón de actos de la sede de la Fundación Giner de los Ríos, Paseo del General Martínez Campos 14.

Programa disponible aquí:

http://malostratos.org/wp-content/uploads/2019/01/Programa-Jornadas-CATW.pdf

Es imprescindible para poder asistir a las jornadas el estar previamente inscrito (aforo limitado de la sala).

Para inscribirse mandar un correo con nombre y apellidos, email a: conferencia.catw@malostratos.org

Para más información:

http://malostratos.org/

http://www.catwinternational.org/

Imatge

Projecció de “El Proxeneta” de Mabel Lozano, 25 gener a l’ateneu l’Harmonia

23 gen.

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Más a propósito de la sentencia sobre el sindicato “otras”: la libertad sexual de las mujeres o el derecho al propio cuerpo, no debe ser disponible en el marco de un contrato laboral

10 gen.

Matilde Aragó – Magistrada

I. La reciente sentencia de la Sala Social de la Audiencia Nacional, sobre la impugnación de los estatutos del sindicato “OTRAS”, de fecha diecinueve de noviembre de dos mil dieciocho, procedimiento número 258/2018, dictada en el proceso seguido a instancia de la COMISION PARA LA INVESTIGACION DE MALOS TRATOS A MUJERES y de la PLATAFORMA 8 DE MARZO DE SEVILLA contra SINDICATO ORGANIZACION DE TRABAJADORAS SEXUALES (“OTRAS”), ha estimado la demanda declarando la nulidad de los estatutos de dicho sindicato.
Plantea nuevamente esta sentencia la cuestión ya resuelta por nuestros tribunales, y reiteradamente objeto de debate, respecto a la incompatibilidad entre el trabajo por cuenta ajena y la actividad de prostitución.
La sentencia admite solo en parte las pretensiones de impugnación de los estatutos de la asociación sindical “OTRAS”, pero no la pretensión de su disolución, valorando que existía una indebida acumulación de acciones.
En cuanto al fondo del asunto, partimos de que tanto las asociaciones actoras, como el Ministerio Fiscal, impugnaron los estatutos del sindicato “OTRAS”, por cuanto se consideraba que dado su ámbito funcional, “admiten la filiación de quienes ejercen la prostitución por cuenta de un tercero, lo que viene a implicar tanto la laboralidad de dicha actividad y el reconocimiento como parte empresarial en el contrato de trabajo de aquellas personas o entidades dedicadas al proxenetismo, y al reconocimiento así mismo de tales personas o entidades como interlocutores válidos a efectos colectivos, lo que a su juicio, resultaría contrario a lo dispuesto en los arts. 1. 1 y 2 , 2.1 y 3 de la LOLS .”
El ministerio Fiscal, tal como recoge la sentencia, sostuvo que la prostitución de acuerdo con el art. 1275 Cc no podía ser objeto de contrato de trabajo, por cuanto que tratándose el derecho a la libertad sexual de un derecho de carácter personalísimo, no resulta admisible la prestación de un consentimiento genérico en virtud del cual se cede a un tercero con carácter general la facultad de determinar la identidad de las personas con las que se van a mantener relaciones sexuales, así como el contenido concreto de dicha relación. Partiendo de dicha consideración, consideró que el ámbito funcional que se expresaba en los estatutos impugnados resultaba fraudulento, por cuanto que siendo excesivamente genérica, daba cobertura a la sindicación y al consiguiente reconocimiento de la laboralidad de la prostitución ejercida por cuenta ajena, lo que implicaría, a su vez reconocer como lícita la actividad del proxenetismo, que se encuentra tipificada como delito en el art. 187.1 del Código penal.
Por parte de la representación de las demandadas se alegaba que el ámbito funcional del sindicato incluía “actividades relacionadas con el trabajo sexual en todas sus vertientes”, además de la prostitución, como son la que realizan los denominados de alterne, los bailarines eróticos, los actores porno y aquellas personas que prestan servicios en centros de masajes. Se alegaba, por otro lado, que el TS ya había admitido, en el llamado asunto “Mesalina”, la válida constitución de una asociación patronal de empresarios del sexo.
La sentencia refiere que son numerosos las normas que “consideran la prostitución como una manifestación de violencia contra las mujeres – en este sentido cabe reproducir las múltiples normas autonómicas que así lo consideren (Ley 4/2007, de 22 de marzo, de Prevención y Protección Integral a las Mujeres Víctimas de Violencia en Aragón, Ley 16/2003, de 8 de abril, de Prevención y Protección Integral de las Mujeres contra la Violencia de Género. Canarias, Ley 1/2004, de 1 de abril, Integral para la Prevención de la Violencia Contra las Mujeres y la Protección a sus Víctimas. Cantabria y Ley Foral 14/2015, de 10 de abril, para actuar contra la violencia hacia las mujeres de Navarra)-, y en el presente pleito el argumento jurídico que sostiene la acción de impugnación que se ejercita no es otro que los estatutos del sindicato OTRAS dado su ámbito funcional consideran que cabe el ejercicio lícito de la prostitución por cuenta ajena como una actividad sujeta a la legislación laboral, lo que evidencia la existencia de su interés directo personal y legítimo de ambas asociaciones actoras en el resultado del pleito.”

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Cap pas enrere! 15 de gener 2019, 19h, totes a la plaça Sant Jaume

10 gen.

La Plataforma pel dret a No Ser Prostituides adhereix i és solidària amb la iniciativa de les companyes d’Andalusia.

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